La Sierra del Sueve, es una cadena montañosa formada por rocas de origen sedimentario. Éstas nos cuentan parte de la historia geológica de esta zona. Este libro escrito en la piedra, comienza a narrarse hace unos 510 millones de años, al inicio del perÃodo OrdovÃcico, en el que las plantas empiezan a conquistar tierra firme, aparecen los primeros corales sobre la tierra y los peces y otros animales marinos como Moluscos y Equinodermos, poblaban ya nuestros mares. Pero sin duda uno de los grupos animales más conocidos de esa época son los Trilobites. El OrdovÃcico se termina hace unos 439 millones de años con una extinción masiva, que da paso a nuevas condiciones ambientales y formas de vida distintas.             De esta época ordovÃcica tenemos en la Sierra del Sueve dos tipos de formaciones geológicas diferentes: cuarcitas blancas y pizarras. No encontramos ningún tipo de fósiles en las primeras, mientras que las segundas en las que hay depósitos limolitas y areniscas sedimentaron en un fondo marino de escasa profundidad, en el que las tempestades eran frecuentes y de él quedaron registrados en estas rocas, fósiles de trilobites, graptolites y braquiópodos. En ocasiones también en estas pizarras se encuentran capas de mineral de hierro en cuyo interior se encuentran oolitos, formaciones esféricas del hierro de tamaño milimétrico.             Hace unos 362 millones de años tiene lugar otra extinción masiva que da lugar a nuevos cambios en la Tierra y al comienzo del perÃodo CarbonÃfero. En él se forman las Calizas CarbonÃferas que conforman la parte superior del Sueve. Encontramos en la Sierra dos tipos diferentes de rocas calizas, que en conjunto se denominan Caliza de Montaña. La primera en formarse y que encontramos pues en las zonas más bajas tiene un espesor de hasta 250 metros, prácticamente sin fósiles y de color gris oscuro, llegando casi al negro. La segunda formación de caliza tiene un espesor que oscila entre 200 y 800 metros, y se formó en un medio marino de poca profundidad, en el que habÃa variadas formas de fauna y flora, en la que destacan las algas, de las que unas pocas llegaron a fosilizar y pueden ser encontradas hoy en dÃa.             Este perÃodo termina hace unos 290 millones de años y una vez solidificados estos sedimentos, fueron tapados posteriormente por otros del perÃodo pérmico y posteriores como el Jurásico. Materiales de estos tiempos pueden verse desde el Mirador del Fitu, al norte de la Sierra y en los Jurásicos podemos ver, si nos acercamos a ellos por ejemplo en la Playa de la Griega, las huellas dejadas por los dinosaurios que vivieron en esta zona y otras especies coetáneas tanto de animales como de plantas o marcas del propio agua.             Hace unos 30 millones de años, tenÃa lugar la época tardÃa de la Orogenia Alpina, proceso en el cual se levantan gran parte de las Sierras y Cordilleras de la Tierra y momento en el cual aparece también la Sierra del Sueve. Esto hace que los sedimentos de épocas pasadas salgan al exterior y se queden expuestos a la erosión. Dentro de estos procesos destaca en el Sueve, el efecto del agua sobre la roca caliza, que da lugar al sistema cárstico. De la misma manera que el agua deshace un azucarillo puede hacer con esta roca, si bien en un perÃodo de tiempo inmensamente mayor, abriendo en su interior todo un sistema de cuevas, dolinas, lapiaces, simas, y rÃos o lagos subterráneos. En todos ellos pueden encontrarse formas de vida especialmente adaptadas a las particulares condiciones de cada una de ellas.             Dado que esta cadena montañosa se encuentra tan cerca del mar, la cara Norte del Sueve se ve influenciada por los vientos procedentes de la costa. Éstos, cargados de humedad procedentes del mar chocan contra las montañas, apareciendo en ésta la niebla que va a convertirse en un elemento esencial para la distribución de la vida de estos montes, estableciendo unas acusadas diferencias entre la cara Norte y la cara Sur, y que es la responsable junto con las lluvias abundantes del desarrollo del sistema cárstico.  Esta gran humedad del Sueve, elemento imprescindible para la vida abunda, en la cara Norte, convirtiendo a ésta en una zona con mayor diversidad de especies florÃsticas. Esta agua discurre por el interior de la montaña horadándola y saliendo entonces a la superficie dando lugar a rÃos como el Espasa, el Libardón o el Sardea. Esto se explica en muchos casos cuando el agua llega a capas impermeables, bien de roca silÃcea o bien a capas de arcillas.             Pero la vida no sólo depende de la humedad sino también del tipo de suelo. Los sustratos de calizas carbonÃferas que forman gran parte de la Sierra, dan lugar a suelos ricos en nutrientes para las plantas, lo que favorece una mayor biodiversidad florÃstica, sin embargo los puntos de agua permanentes no son demasiado grandes, ya que la caliza es muy porosa, y no la retiene bien, siendo la responsable de la ausencia de los lagos o lagunas naturales de cierto tamaño en la Sierra, en los casos en los que la arcilla se encuentra ausente del fondo de las depresiones del terreno.             La GeologÃa de la Sierra y sus inmediaciones ha sido explotada desde antiguo, teniendo tanto vestigios de la actividad minera, como algunas minas abiertas aún en la actualidad. En la zona se explotaron cuarcitas para áridos de hormigón o bloques de escolleras, hierro y cobre quizás desde la época romana, asà como calizas y fluoritas.  Extracto del libro: El Sueve, senderos de naturaleza. |  |